Hoy definitivamente ha acabado el verano en la sierra de Madrid y lo ha hecho sin que haya encontrado tiempo para escribir una entrada sobre los rosales, los problemas que los nuestros han presentado este verano y cómo los hemos combatido. Sin embargo, y porque me parece un crimen dejar pasar el verano sin dedicarles una entrada a estas flores tan evocadoras, dejo aquí un escueto repaso de las tres floraciones que nos han dado.
sábado, 28 de septiembre de 2013
lunes, 12 de agosto de 2013
Obtención de semillas de petunias

Hace más de un mes desde que comenzó el verano y nuestras petunias llevan con flores desde bastante antes; ha llegado el momento de comenzar la recolección de semillas de petunias. Para esta tarea sólo se requiere paciencia y un poco de orden.

Las petunias tienen frutos en cápsula, de tamaño considerable y muy visibles cuando las flores secas se han desprendido. Es la cápsula la que contiene las semillas. Estas cápsulas se ven con facilidad una vez que han madurado, han perdido humedad y su color se torna marrón claro . Es entonces cuando podemos cogerlas, abrirlas y desprender sus semillas. No debemos cogerlas mientras todavía están verdes. Cuanto más seco esté el fruto cuando lo cogemos menos nos costará abrirlo y desprender las semillas. En las fotos se observa claramente dónde debemos buscar las cápsulas.
El proceso se resume en: 1º Detectar las cápsulas maduras listas para ser recolectadas. 2º Abrirlas y verter las semillas en los botes preparados y etiquetados. Nosotros separamos las semillas según el color de las flores de las petunias de las que las hemos recogido.Cómo hacer semilleros de petunias
viernes, 9 de agosto de 2013
lunes, 5 de agosto de 2013
Cóleo: hojas multicolor
El Cóleo es una de las plantas más fáciles de cuidar y de mayor colorido que podemos encontrar. Crece bastante rápido, de forma densa y manteniendo los colores brillantes. Perfecta tanto para interior como para plantar en el jardín o dejar en la terraza. La única exigencia del Cóleo es la luz, pues necesita iluminación abundante o de lo contrario las hojas perderán la tonalidad rojiza que tanto les caracteriza y que constituye su principal atractivo. Nosotros lo tenemos en la terraza recibiendo Sol directo algo más de un par de horas al día.
Como decía, se trata de una planta muy agradecida, económica y fácil de cuidar. No requiere riegos abundantes y soporta pasar un par de días sin riego sin ver mermado su aspecto. Si cometemos el error de regarla en exceso la planta crecerá más rápidamente de lo que debería, de forma poco compacta y nada vistosa. Aunque prefiere los lugares frescos (si la tienes en casa no la dejes junto al radiador) no sufre con los calores estivales (aquí llegamos a los 30ºC en las horas centrales del día aunque la tenemos situada en una zona en la que corre la brisa). En nuestro caso, el problema es el invierno, pues el Cóleo no sobrevive a las heladas. Entonces hay que resguardarla dentro de casa. En lugares donde los inviernos son menos fríos, pueden permanecer en el jardín siempre que se las pode y deje reducidas a un par de tallos cortos.
Su reproducción por esquejes es de lo más fácil que hay y el éxito está asegurado. De un Cóleo tomamos un tallo no demasiado largo, como de 15cm, y lo sumergimos en un bote con agua. Lo dejamos en un lugar en sombra hasta que veamos que de la parte inferior del tallo salen como unos pelillos. Esto suele llevar entre cuatro días y una semana y media. Una vez hayamos detectado los pelillos podemos plantarla en una maceta. En una semana habrá crecido considerablemente y en un mes tendremos un Cóleo bien hermoso.
domingo, 28 de julio de 2013
Flores de verano
No todas las plantas soportan las altas temperaturas veraniegas y de entre las que sí lo hacen, sólo algunas permanecen el verano entero dando flores como nos gustaría. Debido al clima, por lo menos en la sierra de Madrid, la estación del año en la que más se disfruta del jardín es en verano y por tanto nuestro objetivo es tenerlo tan florido como podamos.
Hago aquí una pequeña recopilación de algunas de las plantas más adecuadas para el verano y los cuidados que requieren. Hay muchas, pero sólo voy a hablar de las que tenemos en el jardín este año, que ya es suficiente.

Gazanias: De la misma familia que los girasoles (Asteraceae) estas plantas son muy resistentes a la sequia y destacan por los colores tan brillantes e intensos de sus flores. Comienza a florecer a finales de primavera y permanece con flores durante todo el verano. Como los girasoles, por la noche cierra sus flores para abrirlas con la luz del sol; les gustan los sitios soleados. Además de ser resistentes a la sequía, toleran suelos pobres así que no es necesario abonarlas para que continúen su floración y sólo hay que retirar las flores secas.

Clavelinas (Dianthus): Peculiar planta de floración intensa que, según la latitud, puede prolongarse durante casi todo el año. Aquí la floración es primaveral y veraniega. Presenta numerosísimas ramas de las que salen numerosas flores apicales. Esta planta sí que necesita riego continuo (tampoco es necesario que sea diario) y abonarla de vez en cuando. Según si la podamos poco o mucho obtendremos más o menos flores de menor o mayor tamaño respectivamente.
Osteospermum / Dimorphoteca: Estas preciosas flores son de las más satisfactorias. Comienzan su floración al inicio de la primavera y la mantienen de forma ininterrumpida durante todo el verano y hasta el otoño. Son muy resistentes tanto a la sequía como al frío invernal y al sol veraniego. Como echan muchas flores hay que podarlas de forma regular o de lo contrario dejará de florecer.

Petunias: Reinas indiscutibles de todos los jardines durante el verano dada su permanente floración y la grandísima variedad de tonalidades y formas de sus flores. Las petunias no requieren grandes cuidados, aunque sí que hay que regarlas con asiduidad y siempre intentando no mojar las hojas ni las flores. El mayor problema que nos podemos encontrar es la plaga por pulgones que dan muy mal aspecto a la planta pero que responde muy bien ante cualquier insecticida. También está bien saber que le principal depredador de los pulgones son las mariquitas así que si ves mariquitas por entre tus petunias no las quites, son tus aliadas. Además son muy fáciles de reproducir.
Geranios: Aquí tenemos al rey del jardín, sobre todo en maceta y en verano. Los geranios dan profusas flores en racimos muy olorosas. Son plantas fáciles de cuidar: riego habitual y retirada de flores pasadas. Prefieren la exposición directa al Sol. Por contra son también un blanco fácil del ataque por hongos por lo que hay que estar pendiente para actuar rápidamente aplicando un fungicida para plantas. Las señales más habituales de plaga por hongos son las manchas moteadas en las hojas de color marrón amarillento (Roya) o una capa blanquecina polvorienta (Oidio).Dalias: Plantas de preciosas flores que con un poco de cuidado podemos conseguir mantener durante todo el verano. Puede pasar algún momento sin flores y otros con la planta cubierta totalmente de flores. Existen Dalias de diversos tamaños, colores y formas que podemos plantar tanto en maceta como directamente en el jardín. En invierno es conveniente sacar las raíces tuberosas para volver a plantarlas una vez pasadas las heladas.
Rosales: No son típicamente veraniegos sino más bien primaverales pero en está zona empiezan a florecer a finales de la primavera y se mantienen echando rosas durante todo el verano. Aquí sí que hay que estar pendientes de las plagas por pulgón y roya que dejan las hojas y las flores con muy mal aspecto. Necesitan buen riego; dependiendo de la antigüedad del rosal necesitarán más los rosales más jóvenes mientras que los más antiguos podrán soportar sin problemas varios días de sequía.
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domingo, 7 de julio de 2013
Esquejes de geranio: resultado
Ha llegado el momento de mostrar cómo han evolucionado los geranios que obtuvimos de los esquejes de los geranios del verano pasado. (Ver entrada). La experiencia ha sido todo una éxito. No sólo hemos conseguido unos geranios fuertes y llenos de flores sino que además hemos multiplicado su número respecto a los que teníamos el año pasado.(truco fácil aquí)
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A día de hoy todos los geranios han florecido en varias ocasiones y la mayoría de ellos tienen una envergadura adecuada, con bastantes hojas y racimos de flores. Como todas las plantas, los geranios ajustan su crecimiento al tamaño del macetero que los contiene así que aquellos que dejamos en maceteros más pequeños mantienen un tamaño reducido, ¡pero con flores!. Los que trasplantamos a jardineras han evolucionado de forma desigual, unos han crecido más y otros algo menos.

Aquel geranio al que se le pusieron las hojas rojas debido a la falta de nutrientes que tenía en la macetita tan pequeña en la que estaban al principio ya se ha recuperado. Lo único que hicimos fue trasplantarlo a otro lugar con más y mejor tierra. Ni siquiera lo hemos abonado desde entonces.
A partir de aquí, lo único que tenemos que hacer para mantener los geranios con flores durante todo el verano es retirarles los racimos secos y regarles abundantemente, sobre todo los días de más calor. Para que no crezcan "larguiduchos" hay que tenerlos en un lugar bien soleado, a los geranios les gusta el Sol y sin él crecen muy alargados y feos.
lunes, 24 de junio de 2013
Retirando restos de los tulipanes
Como todos sabemos, los tulipanes florecen a principios de
primavera, allá por abril o mayo, y a estas alturas están totalmente secos. Es
importante no cortar los tallos de los tulipanes una vez que ha pasado su
floración y sólo quedan los tallos y las hojas porque perjudicaría la
viabilidad de los bulbos para los próximos años. Cuando los tulipanes, y por lo
general todas las bulbosas, se marchitan y pierden las flores hay que dejarlos
secar tranquilamente.
Pero… ¿Cuándo podemos retirar los bulbos o por lo menos los
tallos secos y feos? Sencillamente, cuando el tallo seco se desprenda del bulbo
tan solo con tirar levemente de él. Si el tallo muestra una ligera resistencia
ante una fuerza mínima lo dejaremos estar un par de días más antes de volver a
probar. Si queremos sacar los bulbos haremos esto mismo y a continuación escavaremos
para retirar el bulbo (luego puede ser una pesadilla tratar de recordar dónde
estaban cada uno de ellos). Y si por casualidad tiramos (levemente!) del tallo
y junto a él también nos llevamos el bulbo, lo cortaremos cerca del nacimiento.
Si queremos aprovechar las jardineras en las que pusimos tulipanes entonces sí que tendremos que retirar los bulbos y abonar la tierra. Nosotros hemos aprovechado para plantar algunas petunias de los semilleros.
Recordar que si finalmente decidimos sacar los bulbos de sus emplazamientos tendremos que guardarlos en un lugar seco y en oscuridad y los volveremos a plantar a mediados de otoño, para que pasen el período de frío que requieren en la tierra. Podemos sacarlos y tenerlos unos días sobre papeles de periódico para que la tierra que les acompaña se seque y se la podamos retirar.
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| El bulbo más pequeño es uno de los "hijos" que al sacarlo de la tierra estaba adherido a uno de los bulbos grandes |
Siempre he oído que lo mejor que podemos hacer es retirar
los bulbos y guardarlos en un lugar seco, fresco y en oscuridad durante el
verano. De esta forma podemos separar los bulbos “hijos” que han salido este
año. Sin embargo, nosotros no solemos molestarnos en esta labor más que cada
tres o cuatro años. Debe ser por vagancia…tenemos bastantes bulbos y al final se
hace algo cansado o porque sencillamente a estas alturas, con el
verano recién estrenado, tenemos suficiente trabajo con todas las plantas que
están en flor y requieren nuestra atención.
Pero… ¿Cuándo podemos retirar los bulbos o por lo menos los
tallos secos y feos? Sencillamente, cuando el tallo seco se desprenda del bulbo
tan solo con tirar levemente de él. Si el tallo muestra una ligera resistencia
ante una fuerza mínima lo dejaremos estar un par de días más antes de volver a
probar. Si queremos sacar los bulbos haremos esto mismo y a continuación escavaremos
para retirar el bulbo (luego puede ser una pesadilla tratar de recordar dónde
estaban cada uno de ellos). Y si por casualidad tiramos (levemente!) del tallo
y junto a él también nos llevamos el bulbo, lo cortaremos cerca del nacimiento.
Si queremos aprovechar las jardineras en las que pusimos tulipanes entonces sí que tendremos que retirar los bulbos y abonar la tierra. Nosotros hemos aprovechado para plantar algunas petunias de los semilleros.Recordar que si finalmente decidimos sacar los bulbos de sus emplazamientos tendremos que guardarlos en un lugar seco y en oscuridad y los volveremos a plantar a mediados de otoño, para que pasen el período de frío que requieren en la tierra. Podemos sacarlos y tenerlos unos días sobre papeles de periódico para que la tierra que les acompaña se seque y se la podamos retirar.
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